Caer de Bruces (Parte 2)

Desistir, caer suavemente de bruces ante tí;
dejar de querer substituirte con absurdos caprichos
con sueños mustios,
mejorar para ser digno.

No tengo el valor de decirte lo que soy
no es nada interesante

Quiero perder mi tiempo en la eternidad del mar
quiero ver mi sangre corriendo en las piedras.
Carezco de temor, pero hay algo en tí que impide
acrecarme más para conocer.

Querer volver a tratarte, perder el miedo.
Sentir, parar de lentamente mutilarme
y de confiar en supersticiones estériles.
¡Cúantas veces he deseado tener real poder!
Solamente… ser alguien,
verme mejor, saberme mejor.

Fuiste una nube hermosa, roja en el viento
que te llevó más alla de la nada…
¿Por qué saludar si luego me he de despedir?
¿Por qué vivir contento si en la muerte somos tristes?

Si no escuchas mis palabras, si te pierdo por siempre
nunca podré saber si estuve equivocado.
No tuve el valor de conocerme a mi mismo
y aún ahora no hago el intento.
Negarme lo que quiero es lo que siempre he hecho
negarme tu dolor satisface el intento.
¿De qué me sirve la magia? ¿De qué me sirve el saber?
Nada sirve si no te piden usarlo…
y no lo voy a entregar.

Una vez me preguntaron si estar solo me gustaba
no recuerdo la respuesta, he cambiado desde ayer
y si me cuestionaran hoy
tal vez
diría que sí.

Soy una imágen. No se que fe me impulsa a seguir.
Tal vez muera en el intento por conocer
los motivos del mi obrar en el ayer.
Ojalá encontrase respuestas, pero ¿Qué pasa si no las entiendo?
Lo que fabrico es tan mio que dudo
si el mundo me ignoraría al escucharlo.
¿Será miedo? ¿Será la malparida soledad? ¿Sol, vida?
¿Será ese el ritmo átono que está empujando?
Pulsares continuos en mi cabeza…

Por instinto plasmo verdades
respirando al compás de la pluma que vuela
como una cascada, en ráfagas de paz
me preparo para enfrentar a la gente.

Dime que no tengo la culpa de sentirme tan diferente.
Convénceme. Quiero saber que encajo en el universo.
Sentir que no soy esa pieza ajena en el rompecabezas
no tengo esperanza, y lo soporto.

Pero no tengo móvil en mi queja
lo más extraño es que no he perdido a nadie,
y me exigen que los busque y los encuentre.
Si estoy aquí, gasto mi aliento y mi sueño
hasta te presto mis ojos para que observes.
Deseo comulgar visualmente
que te des cuenta de lo poco que poseo,
de lo mucho que sacrifico
de lo ínfimo que me siento.

Heme aquí, encapsulado en el tiempo perdido
atascado en un ayer que falló
del pasado y de tí sigo prisionero.
A veces quisiera detenerme, pero debo continuar.
Caer de bruces ante tí,
creo que sólo así entiendo mejor.
En versos negros reflejo mi imágen, y lo que estoy viendo no se parece
al concepto que tienes de mí.

No puedes parar, quieres alcanzar la bestia al galope;
ya no quieres soñar ni aprender a vivir
sin embargo los caminos me parecen idénticos.
Hay un cráneo parlante, una sombra que corre,
pero el valle no cambia para nada.
El tiempo es oro, el oro excremento, y al excremento hablando por mí,
eso es lo que oyes.

He olvidado los nombres
se confunden los rostros
la memoria estorba, sensaciones que distraen constantemente.
Si puedes, dibuja con tinta mis ensueños
y dime que no he cambiado tanto.
Pero, ¿por qué preguntar los mismo otra vez? Si sé muy bien que otra gente
también ignora las respuestas. Una vida tan seca,
un tiempo ermitaño, un planeta tan viejo no merece la pena.

Resulté ser un mal fraude
un títere roto, manejado por mis propios errores…
es que hoy, al volver a ver tu rostro
ya era muy tarde.
Quisiera poder llorar por tí otra vez
encontrar relaciones entre cada canción y tú.

Pero he olvidado el momento en que dejé de tratar.
El instante en el que me convertí en un patético idiota
¿Dónde estás? ¿Quién soy?
Hoy intenté dibujarme, soñé enviarte cien poemas.
Notas infantiles, anónimas…
otro triste afectado con el romance idealista.
¿Qué haces? ¿Dónde estás? 

Ya me olvidaste, estoy casi seguro.
no valió la pena mi ilusión
de merecer tu mirada
de conocer tu verdad.
Quise mezclar agua y aceite…
eso no se puede.
Ahora tengo que ver cómo el agua se seca,
y el aceite se hace rancio.

No sé ni siquiera si soy tu amigo,
no sé si merece la pena saberlo.
¿Sabes? Tal vez todo sea un deseo vehemente, un antojo;
una tonta fantasía más de mi necedad.
Un deseo que la soledad que me invade no rechaza…
y un temor que después de cinco años aún me consume.

Alguna vez te reíste conmigo,
y hacerte reír se convirtió en prioridad.
Y ahora no puedo dormir
ni hacerte reír…
todo por ese absurdo miedo
de que espantada volvieras tu faz.
Los monstruos como yo
no debemos atrevernos a desear/lastimar
lo sagrado.

Y que las alas del destino
batan su viento en mi contra,
que la arena lije mi piel
que el tiempo borre mi huella.
¿Por qué fui tan idiota para caer enamorado
y tan cobarde para no saber enfrentar la verdad?
Es tarde.

En ocasiones te imagino, aún feliz, aún hermosa.
Lejos, en tu lugar.
El recuerdo tuyo, alegre, despreocupada
y tan confiada, inteligente.
¿Por qué elegí ser un error?
Quizá estaba destinado
ahora debo llevar máscaras
que no denoten el vacío infinito que cargo en mis ojos.
Todavía existen ingenuos que murmuran:
"Míralo, que afortunado"
Y malas lenguas que expelen:
"Míralo, que exagerado"

¿Afortunado de qué? ¿De sufrir?
¿De no ser digno de saber si estás bien,
si estás mal, si siquiera estás?
Si en verdad valgo algo,
¿Por qué no siento nada?
La vida en el camnio del mediocre:
mis talentos siempre fueron muchos
pero muy limitados…
mis defectos vastos y amplios…
océanos verdes de defectos.

¿Si realmente no me falta nada, por qué siento que me falta todo?
tú mereces un ganador
te mereces alguien que brille
no un quejumbroso payaso.

¿Que porqué desconfío de mí?
Porque la experiencia me ha enseñado que no merezco confianza.
Y por eso cambié lenguas,
planté banderas, levanté murallas
hordé las calles con higiene mental
creé un testamento en telas negras
firmé con la sangre de mi mente+alma.

No pienso estar equivocado
recibí ya muchos palos y patadas
y siempre resistieron mis huesos,
y vertieron caldos corrosivos en mi corazón
aún no pierde esa capacidad de sentir dolor.
Tanto tardé en prepararme,
que se pasó la hora de actuar.
Tanto tiempo pasé en mi mundito de fantasía
que ya me acostumbré.
No quiero pertenecer a la realidad.
Ahora dormito más de día que de noche
y aún en vigilia me azota la cáscara que soy
en la rutina.

Reventar.

Aquél hombre pálido que sufre de ansiedad
calvo hasta la médula, ciego de lujuria
es a ése a quien prefieres.
Hubiese deseado ser el elegido
Justo entónces soy conciente de lo tonto que es mi argumento.
Uno es demasiado vago,
deseando cautivar al asumir que soy más
queriendo ser deseado sin desear en realidad;
Sin reflejar más emoción humana que una efímera curiosidad intelectualoide
ante los rostros que nos asedian.

Explotar, reventar. Martirizar.
La concienia del razonamiento que justifica nuestros actos.

Peso constante y carga horrenda
regalos del conocimento adquirido.
Hay matices de lágrimas en el pensamiento
quereomos pedir perdón… no sabemos a quén.
Queremos que todo sea revelado –
Quiero que todo sea revelado.

Una necia urgencia de mostrarme una vez más parsimoniosamente místico
y que el mundo voltee a verme
con un falso asombro en sus caras, atascadas de compulgencia
o sólo sucia curiosidad intelectualoide.
 
¿De qué me sirve repetir neciamente que aún te amo?
Es que nunca fue fantasía, siempre, desde que compartí contigo el tiempo.
Me doy asco. No quiero y busco a la vez un cariño provocado por lástima.
¿De qué sirve un amor ganado por lástima? ¿Acaso más que éste infierno en carne?
¿Merezco siquiera el infierno?
Tan perfecta, tan mujer – tu

Tan imperfecto, mentiroso, tonto, débil, necio, ciego, caprichoso.
Esperanzas, no me asalten más en mis dormires…
que la lenta calamidad estrelle mi cuerpo contra las piedras.

En el fondo estoy seguro: el tiempo no cambia en sí,
el tiempo nos cambia.
Lo sagrado es tan sencillo, que conformarse con poco no es grosería.
Quería creer, quería entender, quería querer…
Pero han olvidado cómo enseñar.
Cuando me doy cuenta de que tanto me ha sido negado,
que todo lo que deseaba era maravillarme un poco
ante la grandeza de un grano de polvo…
puedo aducir que soy un alma infeliz,
y que a nadie le importa oir que la creación es un error
porque a fin de cuentas el creador
cae de bruces ante tí.

Túmbame los dientes, córtame los nervios
abre mi vientre en canal,
párteme en dos,muele mis huesos ¡Provócame llanto!
déjame sentir tu furia justiciera en mis ojos
y niégame el aire que respiro.

La sangre ya no me hierve
y no quiero refugios falsos
ya no quiero quererte tanto
ya no quiero aprender a olvidarte.
Tengo grabada la vez que te conocí
no pregunté tu nombre
en la guarida del ave de rapiña
me tomaste por sorpresa – y no me dejas ir.

Hiciste todo bien, embrujado mil veces por tu sonrisa
plantaste tu semilla en tierra dura
y ahora no quiere crecer, ni salir, ni desaparecer
por favor entiende
me diste más de lo que debías
así como el animal al que se le alimenta
nunca olvida la casa que abrió su puerta
y que de pronto deja de aparecer…
que conoce su lugar
ése es la calle
no los blancos palacios marmoleados
que se le ofrecen
sería traicionar su naturaleza
de bestia.

Tonto y mil veces tonto
quien trate de engañarme
con palabras melodiosas
quien intente convencerme que te olvide;
que no tiene motivo tanto sufrimiento.
Ellos no saben, no cuentan con la capacidad
que la razón por la cual no te olvido
y por la que decido sufrir
es la misma que me mantiene pegado a tu memoria.

Soy un cobarde.
Y eres más de lo que un cobarde merece.
Merecer.
Cómo me gusta esa palabra
un río lento en el paladar
y es lo que siempre he querido.
Digno de tí.

Que hermoso sueño
Pero las ratas, la inmundicia
no pueden aspirar a tanto.
Imagino que pensar en tí, recordarte, queretre, extrañarte
es el peor pecado que puedo cometer.
pero … no sé…

Me hago el tonto
¿Qué quiero al fingir demencia?
¿Somos mejores que bestias mientras crecemos
y nos desquitamos con una hoja de papel?
No lo creo.

La gente crece… pero por dentro continúa
como el niño que a las moscas arrancaba las alas.
Ahora lo diferente es que buscamos mejores excusas
para las alas retirar del cuerpo.
Estoy predestinado
a sufrir y que me olvides
a morir olvidado.

Supongo que debía de sentirme inmerso
en sentimientos románticos por abordar tales pensamientos
o saberme valiente por atreverme a aceptarles,
temblar al intentar escribirlos.
Pero estoy enfurecido
me sigo sintiendo excremento.

Una vez más no quiero parar
ni sentir que pierdo el ritmo
escribir, hacer el amor al papel
y con miedo a evidenciarme al escribir tu nombre
imaginar
y no poder imaginarme contigo
envidiar
una vida normal.

Si tan sólo pudiese vislumbrar el infinito, lo imposible,
tú.
Una palabra, muchas letras
tres veces maldito sea
por atreverme a pensar en tí.

Y escribo tanto para tí
(caigo una vez más de bruces)
predigo que lo seguiré haciendo…
ficción, realidad y mezclas caprichosas
y no vierto lágrimas
puedo escribir cien canciones
de dolor y cobardía
que tú nunca escucharás.
Realmente el deseo
es que seas dichosa.
Que tengas todo lo que quieras
que brilles en el estado de éxtasis que te corresponde
que te olvides del cerdo
y que nunca te preocupe.

Soy un pez en este charco que lento se seca
el cariño es real.
<i>Verdat est</i> más seguro no puedo estar
pasarán los años
y aumentará la distancia
aumentará el dolor
y el miedo de darme cuenta
que me encuentro malsanamente obseso
y me da más miedo tener miedo
voltear y verte
me da miedo que tú me veas…
y me veas tan maltrecho.

Asumo la culpa, medio en broma, medio en serio,
haberme atrevido a pretender ser tu amigo
cuando secretamente aspiraba algo más.
Ya no quiero que me reconozcas
ya no.
Si me ves, no me mires
si oyes de mí no escuches
no dejes que una desgracia quejumbrosa
manche tu espacio – es la manera que deben ser las cosas.
Es lo que tienes y que tengo que hacer
quiero que me recuerdes, cuando necesito que olvides
que fueras menos perfecta
no necesitar quererte
que el alma se haga de piedra
que la niebla sea oro
que mi pluma calle y grite con odio intermitente
con lágrimas falsas que no salen de mis ojos,
que la veloz pluma llore tinta por mí
levantando la voz en alaridos sobre el majestuoso blanco
porque no puedo –
porque no merezco.

Miel.
Eso eres, fresca y brillando en el astro rey.
<i>Scheiße</i>.
Eso soy, en el hoyo de la tierra.
Cera.
Eso eres, pero déjame dormir de nuevo.

El cielo es ahora un vítreo ojo enfurecido
trilobular monstruo amarillo, eterno vigilante.
Estoy midiendo la distancia de mis pies a la luna
mi piel gatea lejos de mí, aterrada.
Con mis ojos draconianos despierto de la cotidianeidad
me alejo de las realidades. Mi canto es la velocidad de las alas de la noche.
Poco me importa ser apedreado.

Hay luces que lejanas se mecen con parsimonia
un millón de ojos sorprendidos
se van de aquí a espacios abiertos al ritmo de una tonada alegre y honesta
que pocos conocieron y muchos olvidaron:
"<i>there was magic at your fingers / but the spirit ever lingers (…)
endless compromises / shatter the ilusion of integrity</i>"

De noche vivo mejor
respiro un aire más puro y frío.
Un  esbozo de sonrisa inunda el panorama
mientras vuelvo a la casa
riéndome de la vida y de su gentuza.
En ocasiones la extraña trata de invadirme…
¡Ja! Tener más ojos no es proporcional al tener una visión más clara
ignorando murmullos me dispongo a dormir.

Y el sueño, una vez más pasa de largo.

Hoy he vuelto a correr
por el sender que tardo un segundo en cruzar
el miedo de perderte me incita a imprimir velocidad.
En reinos de la duermevela te busco
y encuentro fantasmas vacíos, todos detu rostro.
Pero, el segundo que atravieso el umbral
de la verguenza y el placer
siento que el tiempo se aleja,
que pasan lentas las horas.

Me atormenta recrodar aquella pasión que no tuve.
El disgusto que genera el error,
tenso, calmo y sin límite aparente
se desborda en la fantasía
de tus labios mixtos;
en tus lacios cabellos diáfanos de sol,
en tu prodigiosa risa –
que ya muy tarde comprendí no me correspondía.

Llanto amargo que inflama campos de sueños
busco resarcirme en la conciencia,
los flujos de ese mar cálido rompiendo violentos en mi piel
envejecen y se enfrían incoherentes;
la sagrada espuma llena de vida me abandona.

Ahora con un amortiguado gemido incómodo
intento reconstruir el momento
y darte nombre, escencia y tiempo.
Te he fallado de nuevo, y no queda más remedio
que perderte de nuevo al musitante olvido.

Y viene de nuevo la persistencia atormentante
del espíritu de lo que nunca fué… y que acaso pudo haber sido.
Prometo que no intentaré pedir perdón de nuevo
ni de reparar lo pasado;
prefiero aferrarme a la casta, inocente ilusión
que un día en mi verdor tu representaste.

Estoy tan alejado de esa senda antigua
tanto, que me es difícil proponerme retomarla
la soledad es buena consejera,
la abstinencia aclara la vista al porvenir,
pero el hado me rehúye;
el invierno hace mofa de mis invocaciones.

¿Podré ser fiel a mi promesa de no volver la vista atrás?
de perseverar sin miedo
y continuar con la farsa de poder intuir la dirección
que la oscura mano del destino señala.
Continuar con la venda en mis sentidos,
mi dolor te conjura
sin necesidad de promesas
dejar de levantar una vez más esa costra (de mis superficiales heridas profundas)
encontrar valor donde éste carece de fuentes
y servir al menos
de mal ejemplo a los demás…
ignórame, estoy enfrascado en el influjo
de la luna y del café.

Hoy por hoy, no guardo rencores
estoy muy ocupado para eso.
¿Qué día me volví tan frío?
Peor aún, ¿Cuándo fue que me dí cuenta de ello?
ahora lo acepto, porque digo que ya no me duele.
Porque no me quedaba de otra.
Pensar que hay tantos que luchan
por algho que deseché de antemano
que hay tantos que se aferran
a lo que nunca pude conseguir
por considerar todo un capricho.
Un capricho por el cual me arrojo al suelo ahora
de bruces ante tí.

Constantemente me presiono con preguntas tontas
como si era posible que alguna vez te haya robado el sueño
si es que detrás de tu risa se escondía cándido el deseo
pero ahora aparento algo nuevo
tengo que decir que no me preocupa.
Cuando eres un espejo roto nada importa
nada duele.
Solo proyectas lo que la gente necesita, quiere
o cree querer ver.

Los jueces y su riguroso desprecio al dolor humano,
un cuento ligero de venganza indolente
entre excesos desenfrenados de nobles que festejan ignorantes
la llegada de las horas;
locura que es bien vista.
Locura que se refleja pálida en las aguas de la tormenta
y provocan el hundimiento del espíritu humano:
el derrumbe.

Obsesión por la muerte – imágen especular del romanticidio
(necrofobia/necrofilia)
lo único limpio que nos quedan son los huesos y los dientes.
¿No es jocoso como conceptos tan aparentemente contradictorios
acaban tan similares?

Mujer y Hombre
Odio y Vida
Muerte y Romance

Adentro, tan profundamente adentro…
esa insistente necedad
por perpetuarse.
Ese cúmulo de reacciones químicas y eléctricas
que llamamos Dios y mente
los pensamientos no son nada más que
la muestra de un sentido corpóreo alterado.
Sentimientos mecanizados…
materia, energía, catalizador y productos.

Por los antiguos enterrados dos veces,
el viejo polvo no golpeará sus ojos
y sin embargo estan perdidos en el tiempo,
y sin embargo hay sangre en mis manos.

No hay verdad en el aquí o en el ahora
mas quela piel de un cuello seco,
irritado por el fuego celestial.
Tal vez sea incómodo
pero nos presta conciencia
amarillentos pesares en los que me pierdo.

El dolor es la verdad.

Que un negro símbolo actúe de tal forma
en mis vibrantes fibras sensibles,
que viajen por el espacio, atravesando humo y tiempo;
Que den luz a imágenes,
a ideas torcidas e incompletas y bellas
a salones adornados con vitrales carmesí y oscuros terciopelos
no puede dejar de sorprenderme.

Somos tu y yo como un cuento de Bradbury, de Lovecraft, de Poe.
El brebaje inmola la culpa
el fuego que mata lento purifica mis furias.

Quien quiero ser, reconozco que no deseo averiguarlo.
con frecuencia sólo debo permanecer son cambios para estar satisfecho.
Ignorar mi destino, y las expectativas de éste,
o aceptar la negación del mismo
caer extasado y rendido
de bruces ante tus pies.

Esta es la base de toda mi verdad
de todo lo que espero y sueño.

Renovarme sin cambio, emigrar al norte
renacer sin haber abandonado aún el cuerpo.
Conservar mi dualidad tan aparente
y dormir en plácido sufrimiento en tus infinitas venas.

¿Qué es caer de bruces?
Es al fin hallar la paz y motivos para estar mejor.
Es mi visión egoista de la perfección,
una perfección que me da miedo
colapsar por mi incompetencia
por mi ansiedad infantil
por tu inseguridad ante mí, por la falta de experiencia juntos.

En un mundo enredado utópico
recibiría sin otorgar nada
miríada de sabores y texturas siempre nuevas
mezclas de miradas, voces y alientos.

Un andar orgulloso, comprensión automática
de mi persona y sus misterios
una remuneración justa a mis procesos de sueño.

Caer de bruces es abrazar la comprensión y el asombro
hacerlo ante tí es demostrar mi sumisión.
No pasa esto de ser un ensueño, un concepto adolecente
una rabia serpenteante provocada por cada instante de tiempo etiquetado,
de tiempo pasado que me sacude y voltea de adentro hacia afuera.

Caer de bruces ante tí es es humillarme
y en mi humildad religiosa darte gloria, convertirte en todo.
Hacerlo una y otra vez de nuevo es completarme.
Es intentar fijar tu vista en mí
es intentar marcar un surco en tu memoria
para que no puedas olvidarme
para que mi legado permanezca en tu historia
y que pienses amorosamente en mí de vez en cuando.

Mis sentimientos tiranos los he enterrado vivos;
por no dejarlos salir ahora veo cómo mueren lentos de asfixia.
Y por más que abra el libro en blanco
e intente revivirlos relatando sus memorias,
su inocente ingenuidad – nunca serán encontrados.
Olvidé el lugar
el pequeño trozo de cielo donde están enterrados.

He sido pesado e imperfecto, en un pasado mutilado por falsedades
escribo tanto para tí…
una criatura de perfecta pureza.
Alienado del resto y ridiculizado
abusada mi confianza, revelados mis secretos.

Mas me lamento sin luto:
redactar vetustas tristezas, hacerlo de manera honesta
es todo el consuelo que sacia la musical dolencia.

Rendirme al impulso animal y noctámbulo
sin parar de escribir inmundicias.
Macerar tu sombra con fuerzas imperceptibles
perseguir y acechar en un plano metafísico de aire y éter.
Si mi cuerpo fuera espejo, esconderme;
 si mi voz fuera luz, hablar de más;
  si mi mente fuera lluvia, te la regalo.

A veces temo hablar de más, regalar o esconder mios manos
todo el tiempo quise escapar
(todo el tiempo lo he perdido)
Caminar solitario y dejar de pensar por momentos,
imaginarme creador
y crear mis combustibles
que plazcan mi rutina y mi sed.

Veo ahora, cómo durante estos momentos de sueño delirante
el horror, la blanda percepción ondulante de los cortinajes que son mis párpados.
Me estremezco ante la abominación que menciona mi nombre
y pasmado descifro sus arabescos designios;
el sonido que expulsa no corresponde al movimiento de su boca y ojos.
Si existo encadenado a manipulaciones
con los pies clavados a una nube de lluvia (<i>cumulus nimbus</i>)
o crucuficado en el suelo
todo me da igual.
Una vez más, sin ti las malas memorias no se merecen la pena.

Siento que rozo al cansancio
los nervios cercenados de mis extremidade me impiden escribir más
el cerebelum drenado
y de rodillas
postrado ante tu altar de fantasías
caigo por fin extenuado.

Ahora, he expiado mis culpas y puesto en evidencia mis vísceras
ante tí y ante todos.
No me olvides…

-Final- El sueño y el despertar

Existir sin sustento, bajo la poco profunda
sombra de un árbol muerto.

Existe una presencia silenciosa
un ruido lejano que impide me concentre
un lento, crepitante veneno que etereamente se arrastra por mis poros
hacia mi frágil corazón.

Me detengo y saboreo el miedo,
pruebo el amargo dardo de sudor que resbaló de mi frente
un pájaro canta histérico.

¿He encontrado fuerza en mis heridas cerradas?
¿El amor que se fue hace tanto pesriste como un espectro, acosando?
Me disgustó mi vida,
aborrecí la realidad,
y pasé cada segundo buscando un escape cobarde
una fantasía que hacer realidad,
para gastar mis alientos restantes en ella.

Y cada vez que vislumbré paz, cada vez que sentí la creación
el ruido volvió y desbarató el flujo.
Un millar de hormigas comen de mi nutritiva piel
los gusanos trabajan en su fábrica de agujeros perfectos
el descanso me es negado hasta en la muerte.
Y bajo la cobertura de un árbol podrido
dentro de mi tumba de lodo
espero desesperado mi rescate
espero tu llamada.
Termino estos malos versos de bruces;
he caído fulminado ante tu altar
porque reconocí en el tanatológico sueño que ya habías muerto.
Como yo, llevabas años muerta.

Desperté.
Cómo me cansa interpretarte, me depleta.
Hizo falta un instante de calma para que mis sentidos prestaran atención.

Tantas veces que había escuchado toda tu doctrina
reconocía y recordaba cada frase de memoria, cada acorde y cada nota
y tu eco viobrando, familiar en los aires
y sin embargo seguía sin entender del todo.
Aferrado a ideas equivocas.

Un chispazo, un ataque de lucidez antes de dormir y al despertar
recordé que para escuchar de verdad tenemos que callarnos primero.
Apretpe los ojos, bailé sin moverme, sentí un miedo alegre
y una vez más, un héroe viene y me abre los ojos.

Es que el pozo no estaba seco
sólo tenía una cubierta de lodo endurecido que lo tapaba
un glaseado diabólico que pasó desapercibido gracias a mi presunción
y a mi falta de respeto.

A fin de cuentas, ¿Había decidido olvidarte, o la rutina te robó lo místico?

Perdón al amor, al instinto animal
a mi corazón, a mi mente y a mi cuerpo.
Perdón implorote a tí también.

Ahora que el sielncio reina
me levanto y tomo pluma
extrañado, maravillado, con una perspectiva nueva.
Tomaron mis ojos y me obligaron a abrirlos,
me costó voluntarizar el momento; dudé.

Ahora puedo recordar de nuevo que tu siempre estabas ahí.
Y que yo siempre lo supe.
Ahora me da miedo el estar conciente que con el tiempo puedo olvidar de nuevo.

    ·FIN·

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Acerca de Lokuzt

Overweight, bitter nerd who loves swords
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